¿Qué es la memoria contable?

La memoria contable es uno de los documentos que integran las cuentas anuales de una empresa. Su función es ampliar, aclarar y completar la información recogida en el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el patrimonio neto y el estado de flujos de efectivo. De este modo, permite interpretar correctamente la situación económica y financiera de la organización.


A diferencia del resto de estados financieros, la memoria no se limita a presentar cifras. También explica las políticas contables aplicadas y detalla determinadas operaciones del ejercicio. Además, aporta información imprescindible para comprender las cuentas anuales en su conjunto.

Veámoslo con un ejemplo. Una empresa puede reflejar en su balance la adquisición de un inmueble. En la memoria, por su parte, explicará el criterio de valoración utilizado, la amortización aplicada o si dicho activo está sujeto a alguna garantía.

¿Para qué sirve la memoria contable?


La memoria contable tiene como objetivo principal contribuir a que las cuentas anuales ofrezcan la imagen fiel de la empresa. Para ello, complementa la información que aparece en el resto de estados financieros.
Este documento permite que accionistas, inversores, entidades financieras, administraciones públicas y auditores interpreten correctamente las cuentas anuales. Así conocen aspectos que no pueden reflejarse únicamente mediante cifras.

  • Explicar y desglosar la información incluida en las cuentas anuales.
  • Facilitar la comprensión de la situación económica de la empresa.
  • Informar sobre los criterios contables aplicados y los cambios relevantes.
  • Mejorar la transparencia y la calidad de la información financiera.
  • Cumplir con las obligaciones establecidas por la normativa mercantil y contable.

Gracias a esta información adicional, la memoria se convierte en una herramienta esencial para un análisis financiero completo.

Contenido de la memoria contable


El contenido de la memoria contable está regulado por el Plan General de Contabilidad. Puede variar en función del tamaño de la empresa y del modelo de cuentas anuales que deba presentar. No obstante, con carácter general, suele incluir información como:

  • Actividad de la empresa y principales características del negocio.
  • Bases de presentación de las cuentas anuales.
  • Normas de registro y valoración aplicadas.
  • Inmovilizado material e intangible.
  • Activos y pasivos financieros.
  • Existencias y sus criterios de valoración.
  • Fondos propios y variaciones del patrimonio neto.
  • Situación fiscal de la empresa.
  • Operaciones con partes vinculadas.
  • Retribuciones de administradores y alta dirección.
  • Hechos posteriores al cierre del ejercicio.
  • Información sobre riesgos e incertidumbres relevantes.

Toda esta información permite contextualizar los datos económicos. Además, facilita una comprensión mucho más completa de la realidad financiera de la empresa.

¿Quién está obligado a elaborar la memoria contable?


La memoria forma parte de las cuentas anuales que deben formular la mayoría de las sociedades mercantiles en España. Ahora bien, el nivel de detalle exigido dependerá del tamaño de la empresa y del modelo de cuentas aplicable.

Las empresas que cumplan determinados requisitos podrán elaborar una memoria abreviada. En cambio, aquellas que superen los límites establecidos deberán presentar una memoria normal, con un contenido mucho más amplio.

En todos los casos, la memoria debe elaborarse conforme a los criterios del Plan General de Contabilidad. Así se garantiza la coherencia y la comparabilidad de la información financiera.

La importancia de la memoria contable en una auditoría


Desde la perspectiva de la auditoría, la memoria es uno de los documentos más relevantes de las cuentas anuales.

Durante una auditoría de cuentas, los auditores revisan que la información de la memoria sea coherente con el resto de estados financieros. También verifican que se ajuste a la normativa contable vigente. Asimismo, comprueban que no existan omisiones ni incorrecciones que puedan afectar a la imagen fiel de la empresa.

Una memoria incompleta o inexacta puede dar lugar a salvedades en el informe de auditoría. Incluso puede afectar a la confianza de inversores, entidades financieras y otros terceros interesados.

Por este motivo, su correcta elaboración constituye un aspecto fundamental dentro del proceso de cierre contable.

Normativa aplicable a la memoria contable


La elaboración de la memoria está regulada principalmente por el Plan General de Contabilidad (PGC) y por el Código de Comercio. Ambos establecen la información mínima que deben contener las cuentas anuales.

Además, los grupos que formulan cuentas consolidadas y las sociedades cotizadas aplican las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) adoptadas por la Unión Europea. En estos casos, el contenido de la memoria se adapta a los desgloses que dichas normas exigen.

El cumplimiento de esta normativa garantiza que la información financiera sea homogénea, transparente y comparable entre ejercicios y empresas.

Confíe en GLOBAL AUDITORÍA para revisar su memoria contable


La memoria contable es mucho más que un documento complementario de las cuentas anuales. Su contenido resulta esencial para interpretar la situación financiera de una empresa y garantizar el cumplimiento de la normativa contable.

En GLOBAL AUDITORÍA contamos con especialistas en auditoría de cuentas que revisan en profundidad la memoria. Verificamos que toda la información sea completa, coherente y refleje la imagen fiel de la empresa. Si necesita asesoramiento para elaborar o revisar sus cuentas anuales, nuestro equipo está a su disposición.